‘Víctimas o verdugos’: Ababol, 16 de junio

Las razones de Medea

Chantal Maillard vuelve a enfrentarnos a la historia de Medea (Tusquets, 2020), como antes ya lo hicieron dramaturgos y escritores. En una serie de fragmentos, divididos en tres libros y antecedidos por breves prosas que nos sitúan en una barca que, en un vaivén de olas, la ha traído de vuelta de la noche oscura del alma, mientras expía sus pecados tomándonos como interlocutores y arrojándonos a lo más negro del ser.

Una de las imágenes más reiteradas es la telaraña, que ha sido tejida como una encrucijada de nostalgia, el afán de ser otros o de calmar nuestro ego. Estamos ante un espejo caleidoscópico e incómodo en el que cruzar o anclarnos puede resultar imposible, pues somos los únicos dueños de nuestras acciones; juez y parte en las de los demás. De manera polifónica, escuchamos las voces de aquellos que la juzgaron, hombres poderosos y madres, y, a través de diferentes mecanismos, se cuestiona el amansamiento de la sociedad y como otros se ofenden con el crimen cuando ellos causan guerras o tragedias de las que parecen no ser protagonistas, con versos tan aterradores y reales como “inventáis un muñeco de rostro complaciente patético y voraz que os invite a escalar las divinas gradas de la impostura”.

Es el hambre en estos versos un elemento que, tratado junto a la maternidad y al poder, nos demuestran que es la que nos impulsa en la toma de decisiones. Puede llevarnos a la más absoluta desesperación, a la imposición y a la vez es la que procura que la vida siga su curso y, junto a ella, la sed – de cualquier tipo- impulsó los pasos de Medea, pudiendo convertirse en venganza, en justicia o identificándose con el propio miedo.

Nos enfrenta a la soledad aterradora de descubrir que la memoria se transforma con el tiempo, haciéndonos creer que somos víctimas o verdugos de las circunstancias, porque antes de la muerte, ya hemos podido morir varias veces mientras tejíamos y dábamos color de emociones al hilo del destino, el que conforma nuestra historia, para controlar nuestra deriva: “la voluntad es hambre hecha en lo concreto”.

Publicado en ‘Ababol’, suplemento cultural de La Verdad, el 16 de junio de 2020.

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